viernes 3 de julio de 2009

Navidad en Grenoble

El viaje continuó más tranquilo con Anna y un amigo de ella hasta Grenoble, donde viven sus padres y su abuela, los queridos Landau.

Pasamos una navidad típica en familia:

Mucha comida rica pero la estrella de la noche fueron "les escargots" (los caracoles) en una salsa de perejil y demás especias. Deliciosos!

No faltaba más, se sirven en sus platitos especiales.



Aquí en detalle para los más impresionables

Hermanita: No te tienta?


Más tarde vino toda la parafernalia de los regalos e ilusión para los más pequeños, que luego comentaban el curioso parecido de Papá Noel con la tía Anna. Jejeje.

El más contento de todos era Andrei que se jactaba de ser el que más regalos recibió y armó una torre con ellos para demostrarlo.

Decía: Regardez! Regardez mon tour de cadeux! Un aparato.


Grenoble es una ciudad que me hizo acordar a Mendoza. Tiene uno de los aires más contaminados de Francia y se debe, entre otras cosas, como en Mza, a la geografía ya que está rodeada por los alpes.

La vista desde la altura es bellísima

Hasta aquí subimos caminando.


Las montañas nevadas del fondo son Chamrousse el centro de ski.


Postal típica del téléphérique de Grenoble. Abajo el centro histórico.


Y ya que estábamos. ¿Porque no darnos el lujo de un día de snowboard con la multifacética Anna?



Grande Anna!


Sin palabras


Tuve pocas noches de boliche hasta el amanecer pero aquellas son inolvidables.



Esa misma mañana partí hacia París en un auto compartido ("covoiturage" se llama en Francia).
El punto de encuentro fue la estación de trenes, y además del abrazote de Anna me quedé con esta última imagen: El reflejo de la primer montaña que habíamos escalado.


domingo 31 de mayo de 2009

Aventuras a dedo: Barcelona - Toulouse

Tuve un paso efímero por la ciudad del modernismo (algo me decía que volvería a esa ciudad) y partí hacia las afueras con un tren, en búsqueda de una estación de servicio con muy buenos comentarios en hitchwiki. Tuve que caminar mucho y atravesar una propiedad privada para llegar pero de hecho en 5 minutos me subí al auto de unos italianos.  
Dos sardos  buena onda que iban hasta Marsella. Ahí comprobé que puedo comunicarme muy bien con los italianos. 

Ademas aprendí de un grave error que cometí. Ellos me dejaron en la bifurcación de la ruta porque yo no quería pasarme e ir en la dirección contraria de Toulouse... pero debería haber seguido hasta el próximo peaje o haberme quedado en la estación de servicio que habíamos pasado un par de kilómetros antes... en fín... me bajé en la mitad de la autopista y comencé a caminar dirección a Toulouse. 

La vista era aterradora. Las proporciones cambian brutalmente cuando uno va en auto a 140 Km/h y de repente se convierte en un alfeñique peatón en una autopista. Sólo debía llegar al próximo peaje. 



Con mis dos mochilas cada paso a través de esos arbustos fue un suplicio. Tuve que cruzar un alambrado y no podía evitarlo, tenía que pasar al otro lado de la ruta. Me dió bastante miedo. El tráfico era espeso y muy veloz. Cuando logré cruzar los dos carriles en un sentido y quedé en el medio de la autopista protegido por las barreras laterales, los autos me tocaban bocina y me hacían cambios de luces. A los 30 segundos no tuve tan buena suerte y pasó un patrullero. Me gritaron que estaba loco y que caminar por la ruta estaba prohibido. Frenaron un poco el tránsito y pude llegar al otro lado. 
Primero me pidieron el pasaporte, me hicieron un par de preguntas, me cagaron a pedos, me multaron y luego elogiaron mi francés. Me costó sólo €11 el chiste pero me dejaron en la loma del culo en la entrada a la ruta nacional, en cuya banquina sí se puede caminar. Anduve más de una hora (unos 7 km) con mis mochilas hasta la estación de tren del próximo pueblo. Pero qué importaba! Estaba en Francia! Y me comí mi primera baguette. 



Llegué a Narbonne, una ciudad medieval bellísima. No debe ser tan impresionante como lo que me contaron de Carcassonne pero yo llegué en un momento especial, la víspera de Navidad.


Primera impresión de Francia: Estacionamientos con enchufes para autos eléctricos.


Se estaba haciendo de noche así es que me compré un pasaje de tren a Toulouse y me fui a recorrer la cuidad.

Doblé por una callecita y me encontré de frente con este desfile espectacular.


Lo seguí y llegué a la plaza principal donde había una gran pista de patinaje frente al municipio. El ambiente era surreal.


Al final entre la multa y el pasaje de tren desde Narbonne hasta Toulouse con el dedo terminé ahorrando unos €10. Hubieran sido 40 pero no habría tenido tanto para escribir :-p

Finalmente después de un día larguísimo me recibieron unos abrazos de mi gran amiga Anna. Era el tercer país en el que nos encontrabamos (Argentina, Rumania y Francia). Una alegría tremenda verla en su casa y en su ritmo normal de vida. 

Camino a casa por las calles decoradas por la navidad.


Primer día en Francia, primera manifestación. No podía ser de otra manera.
 Si agrandan la foto se alcanza a leer "Comité CGT" el resto se lo imaginan. Qué grandes los franceses!


La victoria tiene unas tetazas!


Típico carrusel francés


El río Garonne (Garona) imponente


Otra cosa típica de la temporada: Des huîtres (ostras)

Se compran frescas en el mercado, deben estar vivas al abrirlas, de lo contrario pueden ser peligrosas. Se me dijeron cerca de navidad siempre se muere alguien intoxicado. 
Con un poco de limón nos damos cuenta cuando se retuercen un poco, y ante la duda, a la basura! Después se despegan un poco con un cuchillo y blurp! 

Cof cof tragué un poco de arena en la última :-/


Noche de copas con Anna


Te quiero mucho Amiga-Ingeniera-Enóloga-Artista-Bonne Vivante

Aventuras a dedo: Alicante - Barcelona

Había comprado un vuelo barato a Alicante y un pasaje de tren aún más barato desde París a Dresden. El objetivo era visitar amigos que estaban estratégicamente ubicados en Alicante, Barcelona, Toulouse, Grenoble y París.  Por primera vez no corría contra reloj para llegar a los diferentes destinos, los amigos te esperan siempre con los brazos abiertos. 

Así fue que decidí aventurarme por primera vez en el arte del autostop. 

Como es bien sabido lo más difícil es salir de las ciudades. Mi estrategia fue tomar un bus de línea hacia las afueras y bajarme en alguna estación de servicio cercana a la ruta. Estuve como 2 horas sin éxito, hasta que un buen hombre me dijo estaba mal ubicado ya que ahí paraba mayormente gente que vivía en las afueras, como él, y se ofreció a llevarme hasta el primer peaje de la autopista. Él había hecho mucho dedo en los 70's y me contó que en esa época era más fácil porque la gente no estaba tan asustada como ahora.


En España es ilegal hacer dedo en los peajes (sobre como hacer autostop recomiendo hitchwiki.org que ofrece amplia información general sobre la reglamentación en cada país y lugares estratégicos en miles de ciudades posteados, calificados y comentados por la gente. Aguante el conocimiento colectivo!) 


pero decidí arriesgarme... al fin y al cabo en estos países las reglas se hicieron para romperse. 

"Cagué" pensé mientras un guardia se me acercó  y me dijo que ahí no podía estar (atrás del peaje) pero me alivié inmediatamente cuando me dijo: adelante si puedes estar... es menos peligroso. De la ilegalidad de hacer dedo en el peaje  algunos no se enteraron por suerte.

Al poco tiempo un joven camionero español me llevó por la hermosa ruta costera. A penas después de conocernos me preguntó si fumaba, no, no, gracias, y cómo ya venía de regreso a casa se relajó con un poco de hachís. Creo que es menos peligrosa la usanza de nuestros camioneros de tomarse unos mates o masticar un poco de coca. Jejeje.

El amigo me dejó en otro peaje y a los pocos minutos ya estaba en un auto con un tipo raro, de esos que se conocen haciendo dedo. El tipo hablaba muchísimo y se prendió un porro gigante. Se quejaba de los hijos de puta de los políticos y de los putos impuestos, como por ejemplo el puto peaje ¿Por qué mierda debía pagar él, además de todo, un puto peaje? ¡Qué lo paguen los turistas! Se fue enervando más y más  hasta que llegamos al próximo y me asustó un poco. Se puso muy cerca del auto de adelante que estaba pagando y empezó a acelerar violentamente, así cuando el otro auto avanzó él lo siguió y cruzamos sin pagar, con la barrera bajando muy ajustadamente sobre el auto.



Más adelante nos topamos con un embotellamiento. Cómo él estaba muy apurado para llegar a un almuerzo, decidió tomar el camino por los pueblos. Yo decidí infringir una vez más la ley y caminar por la atorada autopista en busca de un alma piadosa. Con mi cartel "BCN" pasaba por al lado autos haciendo caritas. Nada. Sólo un camionero muy intrigado me preguntó: pues a dónde quieres ir? Qué quiere decir tu cartel? 
Es como que haciendo dedo de San Rafael a Mendoza te pregunten que quiere decir tu cartel "MZA". No me dejan de sorprender algunos gallegos.

Estaba en el medio de la autopista, ya se estaba desarmando el embotellamiento y yo no conseguía quien me llevase. Estaba estratégicamente muy mal ubicado pero a último momento se paró un cincuentón con pinta de buena onda que iba a Barcelona. Cómo no podía ser de otra manera el tipo necesitaba un par de orejas para hacer catarsis. Durante dos horas me contó su reciente escabrosa separación con su novia (veintipico años menor) y gran parte de su vida. El tipo era Suizo pero vivía en España hacía muchos años, había trabajado importando diamantes de sangre en África y poco a poco se fue metiendo en ambientes cada vez más pesados hasta convertirse en mercenario. Había hecho trabajos sucios durante años pero ahora se dedicaba a cosas más normales como los negocios inmobiliarios y los cabarets. Actualmente estoy leyendo un libro sobre su vida (bastante mal escrito pero jugoso contenido).

Después de viajar 8 horas, 550 Km, en cuatro vehículos diferentes con gente muy diversa llegué sano y salvo a Barcelona dónde me hospedé en lo del DJ Pulido un mendocino amigo del Laureano.

La arquitectura modernista de Barcelona es tan famosa que no voy a poner las fotos clásicas de las obras de Gaudí ni de Domenech (Palau de la música catalana), que están gastándose ya de tantos flashes de los tourists.

En cambio cuelgo un par de fotos de edificios que no aparecen en los mapas ni en las guías "Europa in one shoestring".




Este edificio me llamó mucho la atención y después de observarlo un rato vi que tenía unas molduras simétricas con las inscripciones: "España - Argentina"


 Una intervención artística con las bicicletas del ayuntamiento de Barcelona, después de una noche excepcional en un bar en el barrio de Gracia (recomendable) donde trabaja mi amigo "el Bel"

viernes 8 de mayo de 2009

Alicante: Invierno sazonado con amigos (14-20.12)

Llegó el invierno y con él las vacaciones. Y como es la usanza alemana me fui a un lugar más cálido.

En Alicante me esperaba el calor de dos de mis mejores amigos, los recientemente emigrados, Johnny y Juliana y de mi prima Luciana, ya instalada hace tiempo.


El Johnny ¡Qué hombre admirable!


La doctora Juliana con la cara con la que atiende a sus pacientes


Recién llegado, dejé mis equipaje en la casa de los chicos y salimos pasear por la playa. Mientras nos poníamos al día, le comenté a Juliana que quería llamar a mi prima para encontrarnos por la noche. Segundos después le dije: "Che si esa que viene corriendo no es ella, pega en el palo" 
Acto seguido, AAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!!! gritó con emoción y toda su efusividad. PRIMO!!!!!!! Si bien sabía que yo llegaría algún día de esos, se sorprendió muchísimo de tal coincidencia.


Aqui todos en el dpto de mi prima Luciana


La ciudad, como gran parte de España, estuvo ocupada 500 años por los árabes. "Al-Laqant" fue un objetivo muy duro de reconquistar. La única manera en que pudieron vencer el impenetrable castillo fue dejándolo sin agua.

En la cima un castillo "abandonado" con el baluarte árabe de fondo.


Che, allá arriba nos tomamos unos matecitos, no?


Alicante es una pequeña ciudad de la costa mediterránea bastante turística en verano. En temporada baja y con el estallido de la crisis en Europa, la encontré en estado casi vegetativo. Los restaurantes e inclusive los bares estaban vacíos. 
Hasta entonces la "crisis" había sido objeto de mi menosprecio, ya que en Alemania se hablaba de la crisis económica más grande desde la guerra y, sin embargo, los centros comerciales y navideños estaban tan saturados de gente como siempre y los inmigrantes seguían haciendo los trabajos que los locales no quieren hacer.


Un día hicimos una excursión a un pueblito muy pintoresco llamado Villajoyosa. Ahí conocimos el despecho hacia los extranjeros cuando al preguntarle a un pibe por una dirección, escapando furtivamente, nos contestó: "No hablo inglés"



Una vez más nuestros caminos se encuentran... Y las veces que lo harán!


jueves 16 de abril de 2009

Amigos en Dresden - Cocina del pueblo

En mi primer viaje a República Checa gracias a Filipa conocí a Paul, un chico de Dresden que vivió en Praga un año y medio haciendo  un práctico y su servicio civil (alternativa al servicio militar) en la misma granja donde era voluntaria Fili. 
Nos conocimos en un bar y en 5 minutos Paul dijo "Nos tenemos que juntar en Dresden!". Se moría de risa de mi marcado acento sajón (la provincia de Dresden). Se podría hacer la analogía de un alemán que hable español como un sanjuanino.



Así fue que un domingo tipo 18 hs me llamó y me invitó a cenar a su casa EL MISMO DÍA A LAS 20 HS... comportamiento muy inusual para el alemán tipo. Me cayó muy bien ese síntoma de espontaneidad y des-estructura. De hecho, conocí a muchos amigos/conocidos de Paul y su novia Saskia que seguían ese patrón de comportamiento tan raro. Gente suelta, abierta, relajada, que disfruta sin mirar el reloj, generosa, divertida, etc. bastante diferente a las maquinitas que había conocido hasta entonces.



Este grupo tan singular se junta todos los domingos en la casa de Saskia, un piso compartido muy antiguo con 4 habitantes, entre ellos un punk re aparato. La costumbre es que algunos llevan algo y cada semana cocinan diferentes personas. No hace falta confirmar la asistencia y gente nueva es bienvenida. Algunos domingos éramos 7, y otros, más de 20. A veces la comida no era tanta pero nadie se alteraba. Siempre había algo diferente, a veces cosas comunes y a veces extravagantes. Por supuesto tuvimos la noche argentina y los deleitamos con unas empanadas %100 caseras. Flashearon.  



Uno de los chicos que iba algunos domingos, organizaba una "cocina del pueblo" (VOKÜ o Volxküche, término modificado con una connotación de izquierda de Volksküche (sopas que daban organizaciones cristianas de preguerra). Los jueves en un ex consultorio odontológico que ya no podía funcionar porque el edificio estaba en muy mal estado, ofrecen comida vegana (sin derivados de animales) a €1,5 y cerveza igual de barata. Además es un espacio abierto y gratuito para cualquier tipo de arte, conciertos, teatro, películas, charlas, etc.
En Dresden hay casi cada día una VOKÜ en diferentes partes de la ciudad. Una idea maravillosa!


Con Paul conocí el pueblo de la edad media donde él estudió, Pirna, era muy pintoresco y tenía un bar con una gran movida musical. Ahí vimos un concierto de Jazz y a la cantante de "Kleingeldprinzessin" (reina del dinero pequeño (del cambio). Si quieren conocerla y descargarse algunos discos pueden ver mi post de ella en taringa). 



Y así fueron muchos momentos con este gran pibe y su novia a quienes espero volver a ver.

viernes 6 de febrero de 2009

Amigos en Dresden - Burgkstraße

Gute Nacht, ich gehe in die Burgkstraße! Tchüssi! 
(Buenas noches, me voy a la calle Burgk! Chau!).

Es algo que le digo a mi compañero de piso muy seguido...

En esa calle, a dos cuadras de mi casa, hay un piso compartido en el que viven dos argentinas con la misma beca que yo, Silvana y Laura. A Sil ya la conocía un poco porque también estudia electrónica y a Lau la descubrí acá :-p. Minas recontra copadas con las que comparto de todo y me siento super cómodo. Con ellas puedo, entre otras cosas, hablar de todo, ver una peli, tomar un vino, escuchar música y bailar desenfrenadamente, no necesariamente en ese orden. Es increíble que haya "ingenieras" así.




Lau en el living después de una Literaturabend (noche en la que cada uno leyó un cuento, poesía, canción o un resumen de un libro copiado de internet. Germán Zusammenfassung!!!)


Ellas viven con 3 alemanes excepcionales: La dulcísima y a veces taciturna Ina que, cómo entiende perfectamente el español, es la traductora oficial de la casa. Pobrecita! Jajaja. Ella me regaló un pedacito de sus increíbles rastas, que no se le caen del stress que a veces padece, sino que se le cortan solas. Otra ingeniera de excepción.



El irónico, divertido y siempre sonriente Torsten. Un tipo sin maldad, interesantísimo y simpl. Estudia Pedagogía Social, trabaja un poco en un cine y otro poco en la informática y a veces pone música en fiestas o bares, le paguen o no. Siempre me alegro de encontrarlo en la calle y de que sonriente me pregunte "Wie gehts?" (Cómo va?). Él está maravillado por la simpatía de los argentinos que hemos invadido su vida en los últimos 6 meses.



Y finalmente Alex, el menos dado de los tres aunque de a poco se fue acercando. Siempre fue abierto y amable. Todavía tiene un gustito amargo por el baile que le dimos en un picadito en el parque, en un desafío Argentina-Alemania. Y eso que tenían un jugador más que nosotros! :-p

Próximamente también vivirá ahí otro descubrimiento en Dresden; Patricia, una alicantina becada aquí que estudia traductorado de alemán y que agitó aún más nuestras vidas. Siempre proponiendo y dispuesta tanto a ir a eventos culturales, como a fiestas.


Esa casa solía ser una antigua panadería-pastelería. El cuarto de Sil es en realidad la habitación del gran horno, lleno de compuertas, palancas y mecanismos fascinantes. El edificio no está saneado, eso quiere decir que no ha sido modernizado. Todavía se calefaccionan románticamente con salamandras y carbón.

Wir wollen keine Sanierung!!


La Burgkstraße ha sobrevivido a múltiples fiestas, largas noches de cocina 

Was für eine Küchemannschaft! oder, Konny?


deleite



charlas absurdas



y otras no tanto



y muchas risas, algunas lágrimas y por supuesto sexo, drogas y rocanrol...


Se va a extrañar la querida Burgk... 

martes 20 de enero de 2009

Vida en Dresden

Luego de tanto viajar tenía ganas de tener mi lugarcito, de ir a la facultad, ir al cine, cenar con amigos, ir a fiestas, conciertos y a veces de no hacer nada. En fin, de vivir. 

He aquí un resumen de ello.

LOS HORARIOS

La vida en Alemania es muy distinta pero luego de un tiempo uno se encuentra almorzando a las 12 y cenando a las 19, o antes. Esto se debe por supuesto a las pocas horas de luz que hay. 
Yo acá tengo la sensación de que siempre es temprano. Uno se descuida del reloj y vive normalmente, luego cuando da curiosidad y alguien pregunta "qué hora es", la respuesta es asombrosa, por ejemplo en un bar que está a pleno: "las diez menos cuarto". -Cansado de bailar en una fiesta: "recién la una y veinticinco!". -Con ganas de preparar algo para cenar "las seis y media!". -Te diste cuenta que te falta un ingrediente, mirás la hora y pensás "La puta madre ya me cierra el super" "las 19:50"



EL CONTACTO

Y así con todo... Agradezco tener contacto con gente a la que le parece natural el contacto físico, ejemplo, darse un abrazo. Sino creo que luego de un tiempo me acostumbraría a no saludar y esquivar el contacto. Digamos que no soy el típico latino toquetón sino más bien un latino distante. Más allá de eso, es muy difícil entrar en contacto con ellos. El silencio en los buses o tranvias es increíble. La gente simplemente no habla y está siempre con cara de culo. 
Bueno hay excepciones por supuesto.


EL ESTUDIO

En la facultad estoy cursando una materia técnica "Control Ambiental", cuyo contenido conozco casi todo, ya que se utiliza la electrónica pero esta materia es de la carrera Medio Ambiente. 
Además de eso hago un curso de alemán, uno de francés y uno de gramática alemana para extranjeros. Estoy chocho en todos ellos.
El resto del tiempo lo ocupo haciendo un tipo de práctico o ayudantía en un muy importante instituto de investigación: el Fraunhofer Institut. El contacto lo hice a través de la universidad. Estoy trabajando con una investigadora sobre sensores de gas con semiconductores.

Acá un edificio de la facu que se parece bastante a la UTN.

Acá otro que no se parece tanto. Das Hörsaalzentrum, el centro de salas de conferencia. 

LA COMIDA 

La comida rápida más común son los "Döner Kebab", 300m a la redonda de casa (que es un barrio residencial) hay 3. Siempre atendidos por turcos ofrecen diferentes tipos de comida turca, creo que ya, medio europeizada. Los más demandados son: el Döner que es simplemente medio pan arabe relleno con carne de cordero o pollo, que gira en forma de cilindro pasando por un quemador que parece una pantalla de gas, con tomate, lechuga, repollo, pepino y cebolla (opcional) además de alguna salsa; y mi favorito: el Dürüm que es lo mismo pero con una masa como de taco todo enrrollado. En algunas lugares hay decenas de variadedas. 

Marcus con un Dürüm

La comida es muy buena pero creo que más que nada por la calidad de las cosas. Acá, cómo en Argentina, compro las cosas más económicas. Sin embargo acá algo económico siempre es de buena calidad. Un queso barato vale unos 5 euros el kilo y la  calidad no es comparable con un queso de 23 pesos por kilo, compro por ejemplo Camembert, Brie o Emmental y un queso tipo Philadelphia cuesta 3,6 el kilo y 1,6 el kilo de Yoghurt. También se encuentran ofertas por ejemplo un milka de 100gr a 55 centavos de euro.

Algo que me llamó mucho la atención, pero tal vez es algo de temporada, es que la verdura congelada o en conserva es mucho más barata. Uno comienza a aburguesarse y a comprar todo medio preparado porque cuesta casi lo mismo.
Además me siento mucho más consumista... todo parece tan barato que "cómo no me lo voy a comprar". Mi última adquisición una campera de rebaja por fin de temporada a €19,90... 

LA SEGURIDAD

La mayor ventaja acá es la sensación de seguridad, no sólo con respecto a los robos sino también con la palabra. Las cosas son como está escrito. Nunca te llevás una mala sorpresa. El bus llega en los horarios que están indicado en la parada y en cada parada se anuncia por un altovoz así como en una pantalla, las oficinas públicas abren cuando estipulado y hacés el trámite donde leíste que lo tenías que hacer, un amigo va a venir a la hora que dijo que iba a venir.
Está todo muy bien informado, bien especificado y siempre con muy buena anticipación. Además siempre funciona todo como debe funcionar.


 En una noche de aprox -15ºC no le daba más la calefacción al querido 61, que en horas pico pasa cada 4 minutos. Abajo los pasajeros.


EL CLIMA

Cómo dije la mayoría de los días son grises, húmedos, y cómo es sabido, frío. Este invierno fue además bastante particular. Los termómetros llegaron a -21ºC después de 30 años y nevó más que en los últimos 40.

La barba del Ger el día de los -21ºC después de caminar 5 minutos 

Así se mantuvo la ciudad por un par de semanas.

sábado 20 de diciembre de 2008

Sajonia y Praga con Luis & Albert (24.10-02.11)

Y de pronto un día... mi papá llegó a Alemania! 

Pasamos un poco de estrés al principio porque lo hice viajar tan económicamente como viajo yo... y cuando se viaja así no hay nada 100% seguro. En fin.. no voy a entrar en detalles escabrosos....



Juntos conocimos las maravillosas montañas de "la sajonia suisa" (die sächsische Schweiz). Palabras de mi papá: "Cuando era chico y habían esos calendarios con fotos de paisajes, uno pensaba que eran de mentira, pero no, esas fotos era de lugares como acá". 





En realidad casi lo mato de un infarto porque fue más de una hora de caminata en subida. 






La vista y una cervecita en la cima fue suficiente recompensa. 



Otro día hicimos una visita, obligada para los amantes de la porcelana, a la ciudad de Meissen, donde se encuentra la primera fábrica de porcelana de Europa y queda a sólo una hora en tren de Dresden. El pueblito es simpático y en la región se encuentran las bodegas más nórdicas del mundo. También visitamos uno de los tantos castillitos que hay en este continente. Ya van perdiendo la gracia aunque siempre es una buena excusa para ir a tomarse unos matecitos en un lindo lugar.




Durante la semana yo tengo mis responsabilidades en Dresden así es que no me pude ir a Berlin pero nos encontramos con Luisito y Albertito en Praga! 



Allí nos hospedó la gran e infinitamente hospitalaria Filipa, una portuguesa que llegó a Praga a hacer un voluntariado hace casi dos años y no pudo irse. Así como muchísimos extranjeros que han elegido vivir un tiempo en esta ciudad tan increíble a pesar del complicadísimo idioma. Tiene un ambiente bohemio enamorante (fuera de las zonas abarrotadas de turistas que arruinan todo) lleno de cafés literarios y casas de té y narguile, bares y pubs asombrosos que me hizo descubrir Fili.



La ciudad también tiene uno de los íconos modernos del deconstructivismo

Estas no las copié de Wikipedia


La pasamos genial

El metro de Prag

Gracias a Filipa, nuestra "guía" (amiga), más bien nocturna,  Praga quedó como mi ciudad favorita... a la par de Viena.


Semana de locura: Londres (8-11.10)

Después de escribir a unas 40 personas de hospitality club (todos mails personales) conseguí una respuesta positiva de la ex-novia argentina de un inglés al que le escribí y que estaba en África pero igual me respondió muy amablemente y me dió el contacto de Lorena. Pero estaba anocheciendo y todavía no sabía su dirección ni su teléfono.


Así es que me fui a dar una vuelta y me encontré con las primeras imágenes de la impresionante Londres.

La Westminster Abbey en un día despejado (como todos los que me tocaron)




El Parlamento



El Parlamento con el Big Ben de fondo

En su “cozy” casa me di un relajante baño de inmersión a la luz de las velas, comí delicioso y además me prestaron una bici en la que me recorrí prácticamente todo Londres.

Aquí mi compañera en el London Bridge.


Me quedaron muchísimas impresiones de esta ciudad terriblemente cosmopolita. Es imponente, está llena de cultura (los museos son gratis), es grande y ruidosa, está llena de historia.

Here since 606...


Es rica... En el centro económico se me vino inmediatamente el pensamiento “malditos ladrones” y sentí un pequeño escozor por su bien ganada reputación de piratas...


Y está llena grandes espacios verdes


El parque “Regent Park”



Los portones del parque General San Martin versión reina Isabel.


Para terminar: 

Los recuerdos de mi última noche en bares y pubs, y una fiesta de los 80's y 90's

sábado 13 de diciembre de 2008

Semana de locura: Regreso de Cracovia + Leipzig (7 y 12.10)

El último día en Cracovia fue bastante anecdótico. Habíamos viajado en negro todo los días, siguiendo el consejo de Krzyzstof que dijo que como turistas no nos podían hacer nada. Estuvimos siempre tranquilos hasta nuestro último viaje en bus en los que Germán y yo tuvimos un extraño presentimiento aunque ninguno dijo nada. Como era de esperar, fuimos controlados. 

Le dije a Germán que nos hicieramos los boludos y que hablaramos en español y en inglés como el culo y que ni en pedo mostrara su pasaporte italiano. De hecho cuando el inspector vió la credencial del "German" se pensó que eramos alemanes hasta que le mostré mi pasaporte Argentino. La multa era de unos € 30 cada uno, luego nos quiso cobrar una sola y después de 10 minutos de una sin sentido y escueta comunicación: "No money, no money, student, Argentina, no card, no, no" y le mostramos nuestras últimas monedas. 
El tipo dijo algo en polaco que entendimos porque cuando te piden coima es igual en todos lados. Como quien no quiere la cosa, puso su mano palma para arriba en su panzota y no nos quedó otra que entregar nuestro último dinero, unos 2 o 3 euros... nos salió muy barato! 
Luego encontramos un billete en un bolsillo con lo que nos comimos algo mientras no podíamos parar de reir de la absurda situación.

En el tren nocturno de regreso a Dresden viajé con 2 hombres y con dos jovenes, uno venía de una misión militar en Afganistán y el otro iba a comenzar el servicio militar. 3 de ellos traían cerveza y el futuro militar traía vodka de excelente calidad. Sólo uno hablaba un poco de inglés pero todos me ofrecieron algo de tomar y al poco tiempo, entre encendidas discusiones en polaco, me emborracharon completamente. En una parada del tren entró un hombre bastante bizarro que, muy oportunamente, nos vendió cervezas que traía escondida entre su sobretodo. 

Finalmente me quedé dormido y casi pierdo mi combinación. Por suerte me desperté y llegué justo a tiempo a Dresden para cargar ropa limpia y partir en auto a Leipzig, ciudad de donde salía mi vuelo a Londres. Ese viaje lo había planeado mucho antes que el de Cracovia, ya que no me había podido resistir a la oferta de Ryanair Leipzig-Londres € 20 ida y vuelta impuestos incluidos, aunque sin equipaje más que el de mano.

Leipzig es otra ciudad de Sajonia tan grande como Dresden, más de medio millón de habitantes, y queda a sólo 1 hora en auto. Además ahí viven los gRRRRandes alemanes Marcus y la queridísima Julia, tan sarcástica como perspicaz. Ella fue mi guía de lujo y me explicó que frente a esta iglesia comenzó la revolución del 89, contra el régimen comunista de la DDR, con una espontánea y masiva manifestación del pueblo. La cual no fue reprimida, se expandió por todas las grandes ciudades de la Alemania oriental y finalmente terminó con la caída del muro y la reunificación de las Alemanias. 



El día que volví de Londres lo pasamos más relajados en uno de los lagos con playa (!) que están a sólo 30 minutos en bicicleta del centro de Leipzig. 


Estos pequeños lagos eran pozos mineros que fueron impermeabilizados y rellenados con agua.